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© 2019 Rioja Filarmonía

Prensa

CRÍTICA en Scherzo: Encuentros Sonoros, un oasis de resistencia en Sevilla, por Ismael G. Cabral. 12/02/2019

Scherzo

[...] En pocos años Rioja Filarmonía se ha convertido en un conjunto absolutamente recomendable al pensar en la difusión de la música actual en España, toda vez que han confeccionado en el pasado hábiles y muy atentos programas con obras, por ejemplo, de Michael Pisaro, un creador fundamental estadounidense que la academia y las instituciones españolas probablemente ni conozcan. Pero esa es otra historia. En esta ocasión vinieron el 2 de diciembre reivindicando al Iannis Xenakis más ignoto, el de una página tan temprana como Six chansons, colección pianística de hechuras modales y hasta abiertamente melódicas que defendió Jorge Nicolás Manrique. Pero también Alba Reirís se las vio con Kottos, para violonchelo solo, saliendo contundentemente bien del trance de su ejecución. Rubén Orio destacó con T-Totum de Panayotis Kokoras, un muy ameno estudio centrado en las sonoridades del tambor. Las Cinq pièces del año 1994 de Georges Aperghis corroboraron que la sutileza y el refinamiento instrumental alcanzado años atrás por el compositor se han perdido por el camino en buena parte de su creación ulterior. Lo de Rioja Filarmonía fue una gozada. [...]

CRÍTICA en Heraldo de Aragón: Jugando con la música, por Juan Carlos Galtier. 14/11/2019

Dentro de las X Jornadas de Música Contemporánea Española de la que es anfitrión el Grupo Enigma, [...], se programó este concierto que, si bien tenía poco de música contemporánea española (más allá del acertado trabajo de transcripción), fue un acierto por lo que tuvo precisamente de juego con sonoridades y coloridos tímbricos que no suelen abundar en las salas de conciertos como son las del 'toy' piano y muchos otros instrumentos de percusión que no eran sino juguetes infantiles que en manos de los dos músicos se convirtieron en instrumentos 'serios' al servicio de las obras a tocar. [...] Funcionaron muy bien las obras de Erik Satie en sus transcripciones para estos peculiares instrumentos y sirvieron de marco para las composiciones escritas ex proceso para ellos. En general los dos intérpretes demostraron en sus partes un amor por este repertorio que es necesario para que llegue fresco al público. Jorge Nicolás dejó claro que está cómodo en los instrumentos de tecla en sus piezas de solitario (se le nota la escuela adquirida con Saskia Roures) e Iker Idoate demostró la versatilidad y precisión necesaria para un repertorio que es una joyita para cualquier buen percusionista. En resumidas cuentas, disfrutamos de un concierto diferente, bien hilado y que nos acercó a un repertorio que tenemos pocas ocasiones de oír por aquí: si a eso le añadimos una buena presencia de público joven y poco habitual en la Galve, el acierto está claro.

CRÍTICA en Diario de Sevilla: Jugar (con) la música, por Pablo J. Vayón. 17/11/2019

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Se lamentaba Jorge Nicolás Manrique en sus breves palabras introductorias de que el verbo "jugar" no haya conservado en castellano la acepción de "tocar un instrumento musical" que sí han preservado el inglés, el alemán o el francés. Se entiende el lamento. Sería de aplicación inmediata en un concierto como el que Rioja Filarmonía presentó en el ciclo Encuentros Sonoros, que, año tras año, este dúo riojano está convirtiendo en una de las citas más sugestivas no sólo de este ciclo, sino de la más oculta vida musical sevillana. Su actuación trajo aire fresco, perspectivas nuevas, una mirada diferente sobre el espectáculo sonoro. La música se hizo juego. Y, al menos desde Huizinga, todos sabemos que el juego es una cosa muy seria. Con un piano de juguete (37 teclas, macillos que percuten láminas metálicas) e instrumentos percutivos que remitían al universo infantil (campanitas, distintos tipos de carillones), el dúo riojano ofreció una sesión inolvidable, en la que las conocidas piezas de Satie adquirieron perfiles insólitos, oníricos, llenos de detalles, de giros inesperados, de imperfecciones cargadas de una ironía tan de Satie como de Cage, uno de sus principales valedores en la segunda mitad del siglo XX. [...]